Todo empezó con el sugerente título de “¿Es el planner el nuevo emprendedor?” y se convirtió verdaderamente en una inspiradora sesión que generó debate y que claramente no dejó a nadie indiferente.

Isaza nos habló sin tapujos a los planners para ayudarnos a enfrentarnos a una realidad que no siempre queremos ni sabemos ver. Y es que o desarrollamos un nuevo perfil o poco vamos a tener que aportar cuando el rol de la marca es mucho más difuso que cuando hacíamos estructuradas estrategias definiendo cosas como cuál es la promesa de marca.

Nos habló de potenciales situaciones cercanas a un capítulo de Black Mirror, como la posibilidad de tener que hacer campañas para los asistentes virtuales personales de nuestro quantified self. ¿Marketing para el consumidor o para los algoritmos de la app que regirá la vida de ese usuario?

La esperanza está en saber “pivotar”, en “hacer que las cosas pasen/brand entrepreneurship”, en “salirse del libreto”, en “growth hacking”, etc.

Nos obligó a reflexionar en lo mucho que están cambiando las cosas y lo mucho que las marcas van a tener que cambiar para adaptarse a ese cambio. Porque hasta ahora siempre habíamos tenido miedo al cambio pero en el momento actual parece que tenemos miedo a que no cambie.

Con ganas de los próximos encuentros que vamos a organizar con Hoala nos quedamos con esta pregunta de Juan como reflexión “¿Será el futuro un planning con norte pero sin plan?”